¿Me puedo tatuar durante la lactancia materna?
La respuesta es SÍ, puedes hacerte un tatuaje aunque estés amamantando a tu hijo. Los pigmentos y sustancias que se inyectan en el tatuaje quedan retenidos bajo la piel y no pasan a sangre, por lo que tener un tatuaje antiguo o realizarse uno durante la lactancia no la contraindica siempre que se cumplan las normas higiénico-sanitarias que aseguren la no transmisión de enfermedades infecto-contagiosas.
El único riesgo al que nos enfrentamos a la hora de tatuarnos durante la lactancia es el riesgo de infección. Para minimizar este riesgo, debemos acudir a estudios de tatuajes profesionales que cumplan con todas las medidas de seguridad, sanitarias e higiénicas.
Las cremas anestésicas y las antisépticas y antiinflamatorias que se emplean antes y después de los tatuajes son compatibles con la lactancia, así como medicamentos para el dolor como paracetamol o ibuprofeno.
La eliminación por láser disgrega los pigmentos del tatuaje, que pasan a linfa y sangre y podrían llegar a leche, por lo que sería prudente esperar a acabar la lactancia según el tipo de pigmento a eliminar.